El auge industrial y urbano en Andalucía generó problemas de calidad de vida y demanda de servicios como la iluminación. El gas permitió la actividad nocturna y la continuidad industrial (motor de gas) tras la prohibición de calderas de carbón en las ciudades.
Por falta de recursos propios, los ayuntamientos cedieron la exclusiva del servicio de gas a empresas privadas (1840-1870). A pesar del alto consumo en Cádiz, su implantación fue baja en Andalucía debido a que dependendía del carbón inglés (exigiendo plantas cercanas a la costa o al ferrocarril), los bajos ingresos, la reticencia municipal y la llegada de la electricidad a finales del siglo XIX.
En San Fernando existió un ramal ferroviario que unía la estación con la antigua Fábrica del Gas. Diseñado por el ingeniero Federico Gil de los Reyes en 1879, era vital para el transporte de carbón de coque, necesario para la fabricación del gas de alumbrado público y privado.
En 1896 la empresa propietaria de la fábrica de gas y concesionaria del alumbrado público de San Fernando solicitó permiso para instalar cableado eléctrico (subterráneo o aéreo). La calle Ramón y Cajal, llamada "Callejón de los Alambres", debe su nombre, según algunos, a las alambradas de las huertas cercanas, y según Juan José Maruri Niño, al tendido eléctrico que la cruzaba desde la "fábrica del gas" (tras la estación) hasta la Plaza Tetuán, donde se bifurcaba hacia San Rafael y Calatrava para distribuir electricidad en San Fernando.
De esta información se deduce la inmediatez de la fábrica de gas con la antigua estación por lo que el ramal tendría una corta longitud desde la línea principal. Se puede apreciar en:
https://www.ferrocarrilbahiadecadiz.com/ferrocarril-en-san-fernando/antigua-estación-de-san-fernando