Parece una obra modesta y sobria pero hay que destacar que allí se construyó el primer cambio de aguja y empalme ferroviario del territorio español penínsular entre 1856 y 1858 para las líneas Jerez de la Frontera - Muelle de Trocadero y Sevilla - Cádiz.
Obviamente cuando se construyó la línea Jerez - Trocadero no existía, puesto que no había ninguna otra con la que empalmar. La entrada en actividad de la línea Sevilla - Jerez - Cádiz suponía un reto ya que había que construir una estación de empalme para permitir dirigir el tráfico de trenes hacia el Trocadero o hacia Cádiz.
Era un edificio pequeño con muros de piedra ostionera y ladrillo. El suelo está realizado con baldosa en rojo o blanco que lo decora a modo de ajedrezado. Junto a éste estaban los andenes, ya no visibles. En la trasera existe un jardín y una plataforma de adoquín sobre la que se construyeron dos aljibes. Aún se pueden observar los restos de suelo de esta estación.
Hacia 1895, el tramo ferroviario que conectaba los Astilleros de Matagorda con Puerto Real comenzó a usarse para el transporte de trabajadores. Por ello, en sus últimos años de servicio, el tren fue apodado el "tren del Dique" o "tren de Matagorda".
Se encuentra en el Parque de los Toruños, que alberga la vía verde de Matagorda, donde también se localizan otros elementos del patrimonio ferroviario de Puerto Real de finales del siglo XIX. La forma más rápida de encontrarla es entrando por el acceso que está junto a la Escuela Superior de Ingeniería. Allí mismo encontramos un sendero que corresponde al antiguo recorrido del ferrocarril de la salina San Fermín y San Francisco Javier