El tranvía es un medio de transporte ferroviario formado por un coche motor en solitario o por un tren compuesto por varios coches. La diferencia fundamental respecto al concepto habitual de ferrocarril es que su recorrido es en el interior de las ciudades o comunicando con próximas.
En algunos casos las vías comparten su trazado con el tráfico rodado mientras que en otros tienen espacios reservados. Un caso especial en España es el tranvía Cádiz - Chiclana que tiene trazado reservado por las calles de San Fernando y Chiclana, sus propias vías entre ambas ciudades y luego se incorpora a la línea ferroviaria de ADIF hasta llegar a la estación término de Cádiz.
Son más ligeros y cortos que los ferrocarriles de cercanías y alcanzan menor velocidad ya que la mayor parte de su recorrido es por zonas urbanas con movimiento de vehículos y peatones.
Los primeros servicios de pasajeros se hicieron en 1807 en Gales usando carruajes tirados por caballos. En principio sólo era para transporte de mercancías. La tracción animal (también llamada tracción de sangre) era posible por el bajo coeficiente de rozamiento entre el carril y la rueda, lo que hace que sea necesaria menos energía que si fuera sobre el pavimento aunque llevara ruedas de goma y más adelante neumáticos. Por otra parte la superficie de los carriles es más lisa que la de las calles y carreteras, que antiguamente estaban adoquinadas, por lo cual es más suave el desplazamiento.
Se intentó la tracción con pequeñas máquinas de vapor pero el humo y el vapor por el centro de las ciudades no los hacían atractivos salvo en el caso de líneas interurbanas.
La Ley de Ferrocarriles de 1877 diferenciaba los tranvías y su concesión. Consideraba tranvías a los ferrocarriles de tracción animal que usaban vías públicas. La autoridad competente para la autorización dependía de por dónde circulaban: ayuntamiento (una ciudad), Diputación o Estado (carreteras), o la autoridad superior (varias administraciones). Si la tracción era mecánica (vapor o electricidad), la concesión siempre era estatal. La normativa original solo contemplaba la tracción animal, sin citar el término "tranvía". El tranvía interurbano Carcagente - Gandía fue un ejemplo acogido a esta antigua ley.
En España existieron tranvías que fueron interurbanos o, más propiamente, suburbanos, ya que comunicaban grandes ciudades con otras más pequeñas que acabaron siendo absorbidas como barrios. Ejemplos incluyen Madrid (con Fuencarral, Carabanchel o Leganés), Barcelona (Barceloneta - Gracia), Valencia y Granada.
El primer tranvía eléctrico, de Siemens, circuló en Berlín en 1879, demostrando ser el mejor sistema de propulsión y extendiéndose rápidamente. En España, el primero fue entre Bilbao y Santurce en 1896.
Durante el primer tercio del siglo XX el tranvía se convirtió en el principal medio de transporte urbano ya que aún no estaba suficientemente desarrollado el autobús y el automóvil quedaba al alcance de pocos. A partir de entonces las redes de autobuses van mejorando, no necesitan del mantenimiento de una costosa infraestructura y el mantenimiento de la calzada corría a cargo de los ayuntamientos.
Las redes de tranvía van desapareciendo poco a poco. En el caso de Cádiz y San Fernando es la propia compañía la que sustituye los tranvías por autobuses. Tengamos en cuenta que la compañía concesionaria del transporte urbano en Cádiz y San Fernando mantiene el nombre de “Compañía de Tranvías de Cádiz a San Fernando y Carraca”. Esta misma compañía comparte dentro del Consorcio de Transportes de la Bahía de Cádiz las líneas interurbanas de autobuses M10 y M11 entre ambas ciudades.
Desde finales del siglo XX el tranvía está volviendo como medio de transporte urbano. La saturación de vehículos a motor hace desagradable e insalubre el centro de muchas ciudades por lo que queda evidente la necesidad de dar preferencia al transporte público sobre el privado, además de la necesidad de ir sustituyendo los motores de combustión debido a la contaminación que producen y su dependencia del petróleo. El tranvía eléctrico es más silencioso y no produce emisiones al aire.
Cada vez se van implantando más tranvías que no necesitan un tendido eléctrico aéreo. En principio se usaron sistemas en Londres y Washington donde existía un cable enterrado entre las dos vías con una ranura a través de la cual el tranvía tomaba la electricidad. En otras ciudades utilizaban un trole de pértiga para transferir la electricidad desde el cableado aéreo hasta el motor de la unidad. Actualmente se ha sustituido por un pantógrafo que hace contacto con la catenaria.
La mejora más notable la tenemos en ciudades como Sevilla, donde los tranvías circulan sin necesidad de cableado aéreo. Llevan unas baterías de carga rápida que se alimentan mediante una instalación que hay en cada parada. Ese tiempo que está el tranvía detenido es suficiente para recargar y permitirle continuar su recorrido. No es necesario comentar el beneficio estético que supone para la ciudad la ausencia del tendido aéreo y por otra parte no necesita el continuo mantenimiento para evitar averías o accidentes.
En comparación con el metro es más económico. Primero porque su instalación no necesita las enormes obras de una línea de metro pero también porque su consumo eléctrico es menor al no necesitar iluminación de estaciones, accesos y túneles; así como su mantenimiento. El acceso de los usuarios es más fácil al no necesitar escaleras mecánicas ni ascensores que desciendan hasta las estaciones.
En el capítulo dedicado al tranvía entre Cádiz y Chiclana se desarrolla más el innovador modelo de tren-tram.